Friday, May 19, 2006

Breve recuento de la experiencia depresiva

No es fácil precisar el momento en que empezamos a vivir esta pesadilla que se manifestó en Cecilia casi sin avisar. En todo caso fue después de inaugurar el Tercer Milenio entre el 2002 y el 2003. Al principio parecía algo propio de su estado de ánimo por esos días, el cual se había visto afectado por el reciente fallecimiento de su padre y además por un episodio poco afortunado con un jefe en la oficina de calle Santa Magdalena el que había traído como consecuencia su traslado al departamento de Reservas en la oficina principal de calle Huérfanos.
Fue allí donde tuvimos las primeras emergencias serias en que ella rompía a llorar sin causa aparente, sentía la sensación de perder el equilibrio al bajar las escaleras o fantaseaba con la idea del suicidio. El primer médico que la trató en forma ambulatoria fue un psiquiatra bastante mayor que atendía los casos de angustia o depresión en su primera etapa. Durante ese primer mes vinieron los primeros fármacos destinados a calmar la angustia y crisis de pánico que experimentaba Cecilia (Ravotril para ser exactos). Nada hacía presagiar este agudo cuadro un mes antes cuando Samuel la llevó a Buenos Aires por un fin de semana para celebrar un nuevo aniversario de matrimonio a modo de segunda luna de miel. (continuará)